Un primo mío tenía una enfermedad rara que lo mató con poco más de veinte años, y que hacía que toda su piel fuese una gran acumulación de lunares (tumores, en realidad). No le dejaban entrar en muchos sitios cuando salía de noche con los pocos amigos que tenía. Y la madre, que lo vigilaba de lejos cuando iba a las fiestas, que le encantaban, se alegraba de que la enfermedad también lo estuviese cegando, porque así no veía las caras de las chicas a las que les pedía bailar.
¿Cuánto sufrimiento provocan la fealdad extrema, las malformaciones, las taras físicas que nos hacen estéticamente inaceptables?


